1. Materialidad como lenguaje
Mi práctica artística se sitúa en el cruce entre la exploración material y la construcción de atmósferas sensibles. El trabajo no parte de una imagen preconcebida, sino del diálogo directo con la materia. La búsqueda y experimentación con fibras naturales —principalmente lino— constituyen el eje central de mi proceso creativo.
Desde esta perspectiva, el material deja de ser soporte y se convierte en lenguaje. La fibra posee memoria, tensión, peso y comportamiento propio; al intervenirla mediante pliegues, costuras y desplazamientos, se activa su capacidad expresiva. La obra se construye entonces como resultado de una negociación entre intención y resistencia material.
2. Naturaleza como principio estructural
La naturaleza no opera únicamente como referencia visual, sino como principio estructural y conceptual. Me interesa su lógica interna: el crecimiento orgánico, la repetición sutil, la variación dentro de la armonía, el equilibrio entre fuerza y fragilidad.
Las fibras naturales permiten mantener esa coherencia conceptual. Su origen orgánico introduce una dimensión ética y sensorial que dialoga con el gesto manual, reforzando una práctica lenta, atenta y consciente del proceso.
3. Tridimensionalidad y construcción del espacio
A través del lino genero pliegues, tensiones y costuras que configuran superficies activas. La obra deja de ser plana y adquiere una condición escultórica. La tridimensionalidad no es volumen expansivo, sino relieve sutil: una arquitectura mínima que modifica la percepción de la superficie.
Estos desplazamientos generan un juego de luz y sombra que completa la composición. La iluminación no es un elemento externo, sino parte constitutiva de la obra. La sombra actúa como dibujo variable, transformando la pieza según el entorno y el paso del tiempo.
4. Color y atmósfera
El color se integra desde una lógica de equilibrio y contención. No busca imponerse, sino acompañar la materialidad y reforzar una atmósfera de armonía, calma, paz y delicadeza. La paleta funciona como un elemento emocional que estructura la experiencia perceptiva del espectador.
5. Práctica textil contemporánea
Mi trabajo se inscribe dentro de las prácticas textiles contemporáneas que revalorizan el hacer manual como acto conceptual. El gesto repetitivo de coser, tensar y plegar no es meramente técnico: es una forma de pensamiento. La obra se construye en el tiempo y conserva en su superficie las huellas de ese proceso manual.